Casi esclavitud: Ileana Alamilla

Guatemala, (Cerigua).- La igualdad es un principio de la democracia, es imprescindible en un estado democrático de derecho, pero en Guatemala las brechas se mantienen, a pesar de los discursos y aparentes buenas intenciones, como el caso de la mujer trabajadora, particularmente de quienes se dedican al trabajo doméstico, señaló Ileana Alamilla, en su columna "Eclipse", publicada en Prensa Libre.

 

La columnista destacó que las mujeres son más pobres; es la población con más alta tasa de analfabetismo, están menos incorporadas al mercado formal de trabajo y a los espacios de toma de decisiones; su salud es precaria, presenta dramáticos índices de mortalidad materna y de desnutrición y, encima, si trabajan para proveer a su familia, algunos se atreven a criticarlas, porque descuidan sus tareas del hogar, porque son responsables del abandono de sus hijos y porque quieren ser como los hombres.

 

Esta mentalidad todavía priva en algunas personas supuestamente ilustradas, dijo Alamilla y subrayó que el trabajo doméstico, según la OIT "es una de las ocupaciones más antiguas y más importantes para millones de mujeres del mundo entero, que hunde sus raíces en la historia mundial de la esclavitud, el colonialismo y otras formas de servidumbre" y "a pesar de su importancia para millones de trabajadores y de familias que se benefician de él, el valor del servicio doméstico se sigue subestimando, al considerarse como un trabajo no cualificado…"

 

Publicar un comentario

0 Comentarios

" />