Costumbres y tradiciones en los días de Santos y Difuntos

Guatemala, (Cerigua).-  Los días de Santos y difuntos, el 1 y 2 de noviembre, son fechas especiales para las y los guatemaltecos, que aprovechan para compartir en familia platillos típicos y costumbres, pero especialmente para recordar a los seres queridos ya fallecidos, remozar sus tumbas y compartirles música y comidas de su agrado.

Salcajá, Quetzaltenango. Las lágrimas y el pesar dejan de existir por un día en el cementerio de Salcajá, Quetzaltenango, el 1 de noviembre, desde que sale el sol hasta la media noche; el lugar, en el que con dolor se depositan los restos de los seres queridos, es el mismo que alegra a las familias en esa fecha, en la creencia de un reencuentro espiritual con los muertos.


El olor de las flores, el corozo y el pino dan un encanto al cementerio de Salcajá, durante el día y la tarde, mientras que en la noche el camposanto se ilumina totalmente, según narran los habitantes de la localidad.


Como ocurre en gran parte de Guatemala, en la madrugada los pobladores de este municipio adornan los nichos, preparan el fiambre, el manjar y el dulce de mucún, pero hay algo que lo convierte en un lugar único en el mundo, y es que más de un centenar de calaveras hechas con ayote, iluminan la noche, con velas en su interior.


En Izabal: La celebración del Día de Muertos y el Día de los Todos los Santos en Livingston, Izabal, el 1 y 2 de noviembre respectivamente, ha cambiado con el transcurrir del tiempo; hace algunas décadas las familias bailaban en los cementerios la punta y el reggae, este año la tendencia del reggaeton ha transculturalizado la festividad, se conoció aquí.