Papa pide al mundo llorar por los hambrientos

El Papa Francisco celebró una misa al aire libre para una multitud que desafió a la lluvia para acudir al encuentro del pontífice en la capital filipina el domingo 18 de enero último, donde instó al mundo a "aprender a llorar" por la suerte de los pobres, los hambrientos, los sin techo y los niños que han sido víctimas de abusos.

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, dijo que la oficina del presidente informó al Vaticano que entre seis y siete millones asistieron a la misa en el parque Rizal de Manila y las áreas cercanas.

Algunos de los fieles pasaron la noche frente a las puertas, que se abrieron nueve horas antes de la misa. La ceremonia, celebrada en el único país asiático predominantemente católico, se prolongó durante tres horas.

El último día de Francisco en Filipinas empezó con una recepción de jóvenes en la Universidad Católica de Manila, donde se emocionó por las preguntas de una niña de 12 años que había sido abandonada.

"Muchos niños son abandonados por sus padres. Muchos de ellos acaban siendo víctimas y les han pasado cosas malas, como adicción a las drogas o prostitución ¿Por qué Dios permite esto, incluso si los niños no tienen culpa? ¿Por qué sólo unos pocos nos ayudan?" preguntó la niña, Glyzelle Iris Palomar.

En su homilía, durante la misa, el Papa volvió a hablar sobre la necesidad de defender a los niños: "Necesitamos ver a cada niño como un regalo que hay que agradecer, cuidar y proteger. Y necesitamos ocuparnos de los jóvenes, no permitir que les roben la ilusión y les condenen a una vida en las calles". (Reuters)